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Néstor Braidot: “En la neurociencia no existe el fracaso”

Por: Roxana Miguel

Quizás uno de los peores temores de los emprendedores es el fracaso, porque hay tanto en riesgo, se ha puesto tanto esfuerzo sobre la mesa, los compromisos comerciales con otros pares o con inversores no sólo generarían pérdida para uno sino para ellos también imposibilitando esos contactos para futuras propuestas. El éxito parece ser una meta. Pero hasta qué punto esa meta es inalcanzable, cómo es que nuestras intenciones no se plasman en la realidad. Probablemente sea la mente la que no está caminando en el mismo sentido.

Hace unos días dialogué, mano a mano, sobre estas cuestiones con Néstor Braidot, conferencista, consultor y asesor de organizaciones y empresas especializado en neurociencias. Néstor redactó más de treinta libros, de esos que superan las 900 páginas y ahora se dispone a ensayar la redacción de un libro con conceptos de la neurociencia aplicada pero en una extensión no mayor a las 50 páginas, ¡en total! ¿Por qué traigo esta experiencia tan personal de él a colación y la enfatizo tanto? Porque con ese solo ejemplo me ha dejado en claro que con todo lo aprendido aún hay que adaptarse constantemente a los nuevos conocimientos.

La mente ha sido por años un objeto de estudio casi in-decodificable. Hoy, tomando un poco del estudio científico y otro poco de los conocimientos de las estrategias comerciales, entenderemos cómo podemos dirigir nuestra mente emprendedora hacia un propósito, cómo tomar conceptos concretos de la neurociencia para conocer nuestro cerebro, el de las personas con las que nos relacionamos e iniciar una nueva modalidad de incorporar conocimientos con el fin de no volvernos mentes obsoletas y rutinarias.

 

HÉROES- ¿Qué es la neurociencia? ¿Cómo se la relaciona con las estrategias comerciales?

NESTOR- la neurociencia es el estudio del funcionamiento del cerebro, surge de las neurociencias médicas que es lo que históricamente estudió el cerebro para prevenir y curar enfermedades. Ocurre que en la década del ‘90 se produce un salto importante porque es cuando los instrumentos tecnológicos comenzaron a posibilitar que podamos ver un cerebro humano en funcionamiento, antes había que esperar a que muera una persona para estudiar el cerebro. Recordemos que el cerebro de Einstein fue separado en partes y distribuido en diferentes estudios del mundo para tratar de descubrir el secreto de su inteligencia.

Con el transcurso del tiempo comenzó a precipitarse una extrapolación de los conocimientos de lo que se empezaba a descubrir en el cerebro. Lo primero que ocurrió fue una simbiosis, una aplicación hacia estrategias comerciales simplemente porque los que empezamos con esto veníamos de la rama del marketing y fusionamos nuestros conocimientos, aquellos que traíamos de antes sobre estrategias comerciales con los descubrimientos de la neurociencia. A partir de ese momento empezaron a desarrollarse más y más aplicaciones de la neurociencia, hicieron que ya no fueran solamente estrategias comerciales sino que también fueran neuromanagement, neuroliderazgo, hasta que en un momento, desde hace pocos años, empezaron a desarrollarse sistemas de entrenamiento cerebral.

 

HEROES- ¿De qué se tratan estos entrenamientos y cómo benefician a un emprendedor?

NÉSTOR- Es un gimnasio del cerebro, en síntesis, cómo hacer que alguien sea más inteligente desarrollando capacidades de concentración, de atención, de autoliderazgo emocional. Esto último viene a colación porque es la emoción quien orienta las decisiones. Esto significa que en toda decisión hay un componente emocional, aunque no lo parezca, o aunque esté dentro de la decisión y no esté en la superficie explícita. Todos tenemos eventos en nuestra vida diaria que nos estresan: un problema empresarial, familiar o en la calle con el tránsito, y el cerebro con estrés se convierte en un cerebro condicionado. Dicho esto, yo fusioné este conocimiento con el estudio de emprendedores, personas que en su mayoría no tienen conocimientos académicos altos, y a quienes comencé a estudiar y trabajar en sus fases.

Me pregunté entonces ¿Cómo es que ellos generan empresas exitosas? Ahí empiezan las cuestiones que unen estas experiencias reales concretas con una explicación neurológica desde el punto de vista de la neurociencia. Siempre el emprendedor comienza esto con un sueño. Lo sueña sin detalles porque a veces no conoce los detalles que tiene que conocer.

 

HEROES- ¿Cómo se explica esto desde la neurociencia?

NESTOR- El sueño crea una realidad imaginada, y por ello crea estructuras neuronales (Nota de la entrevista: Nestor Braidot hace un paréntesis aquí para citar como ejemplo la experiencia que el mismo Einstein relató en su autobiografía en donde dijo: “Soñé que cabalgaba un rayo de luz y en el sueño me di cuenta que…” Luego continúa su respuesta retomando desde este relato) Como verás, el descubrimiento de Einstein no fue un razonamiento deductivo lógico y racional, fue un sueño, que obviamente utilizó sus conocimientos para unirlos y hacerlo un acto creativo. Cuando estudiamos neuroemprendimiento, estudiamos la creatividad también porque en definitiva el emprendedor es un creativo porque inventa algo en su cerebro.

Entonces, hay que saber que primero la semillita que hace a un emprendimiento cuando crece comienza con un sueño que precipita estructuras neuronales asociadas con ese sueño. Esto luego se transforma en algo que podríamos decir un proceso de crecimiento creciente alrededor del sueño porque cuando uno concentra la atención en algo (esto es entrenamiento neurocognitivo) piensa en ese algo y modifica su cerebro en función de ese algo; esto se llama neuroplasticidad cerebral, el cerebro cambia permanentemente en la orientación de lo que tú haces para que se oriente a ese camino o la deriva si  no haces nada. El que soñó con su emprendimiento vive pensando en ello y orienta su cambio cerebral en función de él, enriqueciendo las características y soportado de cada vez más conexiones neuronales para enriquecerlo.

 

“El que soñó con su emprendimiento vive pensando en ello y orienta su cambio cerebral en función de él, enriqueciendo las características y soportado de cada vez más conexiones neuronales para enriquecerlo.”

 

HEORES- Este descubrimiento de la neurociencia aplicada al emprendedurismo ¿favorece al emprendedor en su formación?

NESTOR- ¿Cómo se crea un emprendedor entonces? Primero, si yo logro que una persona en primera instancia lidere sus emociones, lo voy a abstraer del condicionamiento derivado de sus situaciones de estrés, o por lo que sea. En segunda instancia, si lo entrenas no solo a desarrollar más atención, sino además más capacidades de focalizar la atención, voy a lograr que esa persona y su cerebro liberado de las condiciones concrete su atención en el tema, genere más trabajo cerebral orientado al tema, y además que al estar enfocado va a detectar en su entorno elementos vinculados con lo que quiere, haciendo que su cerebro sea captador de elementos sinérgicos con su objetivo. En este paso hablamos de un emprendedor que crea.

 

HEROES- ¿Cómo visualizas la formación actual de los emprendedores?

NESTOR- La academia de hoy no sólo no crea emprendedores sino que además imposibilita a sus diplomados a hacer emprendedores. La academia cuando forma un ingeniero le pone una anteojera de ingeniero para que su mundo sea de ingenieros, lo mismo con los médicos, con los arquitectos y otros profesionales. Te compartiré una experiencia de esto: En un discurso que dió un importante empresario en una universidad americana, este dijo dos cosas: Primero dijo yo estoy aquí no por ser graduado de esta universidad sino por la cantidad de fondos que dono para que ustedes sigan estudiando aquí. Lo segundo que dijo fue gravísimo: Debo darles la bienvenida a los futuros esclavos que puedo obtener para enriquecerme más todavía. ¿Lo notas? Están formando personas expertas especializadas en un área, pero nada más que en esa área. No tienen una visión integral y por eso se les entorpece la capacidad creativa porque sólo piensan en una variable, en una función.

 

HEROES- ¿Considerás que las universidades tendrían que modificar su propuesta académica en función de este descubrimiento de la neurociencia aplicada?

NÉSTOR- Las universidades tienen que dar una visión integral, esto significa una visión no parcializada. Luego, existen entrenamientos de nueva generación que no sólo proponen conocer lo básico del funcionamiento del cerebro sino además hacer un entrenamiento cerebral. En este sentido, no sólo tienes que saber economía sino que además tienes que conocer tu cerebro y cómo funciona el cerebro de las personas relacionadas con tu especialidad. Finalmente, en la actualidad, cada vez son más empresarios, CEOS, líderes en su rubro, que hacen meditación diariamente porque contribuye al mejor funcionamiento del cerebro, contribuye a generar un espacio de creatividad sin límites, sin esos límites que el consciente racional nos impone. En las currículas académicas hay resistencia, pero lo de a poco lo empiezan a plantear como un complemento.Cada vez están apareciendo más programas que incluyen estos temas. Eso sí, hay que tener un cuidado con estos entrenamientos también porque se deben realizar responsablemente.

He visto en países jóvenes Centroamericanos que hay mucha avidez sobre el tema. Sí, es cierto que tienen un porcentaje de la población que no accede a este tipo de información pero otra parte está con avidez de cambio y flexibilidad para cambiar.

 

HÉROES- ¿Los emprendedores están sintonizando con la importancia de conocer el funcionamiento cerebral y los métodos de entrenamiento?

NESTOR- Por lo general los emprendedores  no tienen un alto nivel de formación y particularmente los jóvenes que sí acceden a la formación muchas veces es esta misma formación la que los limita. También sucede que en muchos ámbitos la neurociencia está tomada como un asunto médico, de hecho, todavía hoy se habla en España de neurociencias aplicadas y se sigue entendiendo en el ámbito de la medicina.

Muchos emprendedores que tal vez escucharon del tema, leen sobre el tema, entienden una mínima parte o un poco más, eso es igualmente valorable por el solo esfuerzo de hacerlo. Sin embargo, son pocos los que se toma el tiempo de preparar el cerebro porque muchos jóvenes a veces tienen buenas ideas pero están apurados a ser exitosos y no piensan en la fábrica de éxito que pueden ser ellos mismos, aún cuando han tenido la experiencia de generar ideas brillantes.

 

HÉROES- ¿Qué piensas de los emprendedores que redefinen el fracaso en una nueva instancia para buscar el éxito?

NESTOR- En neurociencia no existe el fracaso, existe un aprendizaje, todo es aprendizaje. Yo lo trabajo mucho esto, les exijo que hagan un ejercicio de resignificación de experiencias. Esto es transformar las cosas en aprendizajes y aprender de cada cuestión.Hay que saber enfocarlo, de lo contrario lo sumas como un elemento negativo a más cosas negativas que se enfocan a futuro. El que se enamora de un sueño trabaja para hacer el sueño realidad, aunque en el camino encuentre una o más piedras.

 

“El que se enamora de un sueño trabaja para hacer el sueño realidad, aunque en el camino encuentre una o más piedras”.

 

HEROES- ¿Cómo aplica el neuroemprendimiento en aquellos emprendedores que repiten una fórmula porque alguna vez les resultó y basan sus proyectos en las reglas del éxito?

NESTOR- Nosotros orientamos el cerebro en función de aquello en lo que concentramos nuestra atención, eso se llama neuroplasticidad, y es lo que nos hace dependientes de aquello en lo que pones atención hacia un lado o a la deriva, en caso de no atender nada en especial. En este sentido, si concentras tu atención en lo que te pasó en el pasado, entonces vas a repetirlo en tu presente y en tu futuro, vas a repetir en forma potenciada. Todos lo hacemos, excepto que nos entrenemos para lograrlo.

 

HÉROES- ¿Por qué crees que no todos los emprendedores entrenan su cerebro?

NESTOR- Te pregunto a ti: En general, ¿por qué a los niños se les da sólo información y no formación? El conocimiento de la humanidad se duplica cada dos años y viene creciendo tan rápidamente por lo que viene reduciéndose el tiempo en que se duplica el conocimiento. Tus hijos estudiarán seis años en la universidad y cuando le den el diploma le darán en verdad un diploma de obsolescencia de los primeros cuatro años. Esto es porque estamos generando una cantidad de alumnos que van a salir a aplicar cosas que son obsoletas ya que el cambio se produjo en el entorno donde van a aplicarlo y con las herramientas que van aplicarlo. Por esta misma razón, en países como Alemania te dan un título temporario por el cual te recibes de médico y ejerces durante diez años con ese título, pero luego tendrás que actualizarte porque después de ese plazo, ese título no tienen ningún valor para que sigas ejerciendo.

Lo que pasa ahora es que cuando rindes un examen tienes que repetir de memoria, y con esa práctica acostumbras al niño a repetir recetas, es por eso que hoy vemos gente que repite lo que dice el gerente de una empresa. El problema es que las personas se llenan de información obsoleta, o buena información pero que caduca al cabo de un tiempo y entonces ahí se vuelve obsoleta porque ya no les sirve para aplicar ese conocimiento en ningún lado. Salen de la universidad a trabajar repitiendo recetas de memoria. El caso es que las empresas hoy buscan gente que no repita sino que propongan cosas y que aporten cosas nuevas. El secreto es darles capacidad de aprender y no de repetir aprendidos. Te diré un claro ejemplo: Un emprendedor fundador de su negocio que deja en manos de sus hijos su empresa puede cometer un clásico el error de los emprendedores porque dicen: “Yo empecé de nada e hice esta empresa de esta manera y así lo harán mis hijos”, luego resulta que la terminan fundiendo en un par de meses o años. ¿Por qué? Porque el problema es el fundador, las condiciones de su entorno para crear no se repiten en un hijo que tiene una formación diferente, un contexto diferente para él y hasta para la misma empresa en su presente.

Esto es una lección de la neurociencia: Lo que se demostró hace años es que la persona recibe genes heredados de sus padres y antecesores, pero el cerebro adulto, de unos 40 años aproximadamente, no tiene más del 15% de la herencia genética, el resto es epigenética, es decir, el cómo se activa y expresan los genes dependiendo de un conjunto de experiencias vividas, como pueden ser: el entorno familiar, educacional, laboral, social, etc. Todo este contexto activa esos genes adquiridos. Lo que te ocurrió en tu formación representa la inteligencia que tienes hoy, no solo la herencia genética te forma sino también la epigenética. Por eso hoy hablamos de epigenética organizacional, aquello que ves en la realidad: dos personas que trabajaron 20 años en una empresa se parecen porque vivieron las mismas estimulaciones, aunque tienen genes diferentes.

 

“El secreto es darles capacidad de aprender y no de repetir aprendidos”.

 

HEROES- ¿Cómo hace un emprendedor para evitar la rutina?

NESTOR- Has dicho una palabra que me pega muy fuerte: rutina. Hay varios ejercicios para ello. Por ejemplo: pensemos una persona en estado cerebral adulto. Hasta los 40 años la naturaleza te ayuda a ir creciendo física y cerebralmente, luego el cerebro ya no tiene la ayuda de la naturaleza y depende de lo que hagas. Al mismo tiempo, en ese rango de edad, las personas tienen su vida laburar prácticamente definida, han encontrado un lugar en donde se desempeñan, por lo general lo hacen bien, aprendieron su trabajo bien, la familia la tienen armada, tiene sus rutinas. Bien, ese cerebro está rutinizado, robotizado, por ello tiene un par de características muy resistentes al cambio. ¿Por qué voy a cambiar si hasta ahora me ha dado resultado? Ese cerebro no puede aprender, y tiene que aprender a aprender, porque el mundo cambia constantemente. El que se niega a los cambios posee un cerebro obsoleto.

 

HÉROES- ¿Qué piensas de las incubadoras o espacios de entrenamiento que ofrecen un modelo de emprendedurismo?

NÉSTOR- Lo veo como un problema que existe en muchos países. Los ámbitos de promoción de emprendimientos muchas veces son ámbitos donde se condiciona el emprendimiento y se lo acomodarse a las normalidades que requiere cierta burocracia en ese sentido, cuando en realidad la idea creativa violenta las normalidad que supera la normalidad, de lo contrario no es creativo sino que es más de lo mismo. En muchos casos estos ámbitos que promueven un formato terminan condicionando tanto porque tienen una actitud no creativa, encajonan ideas en ámbitos admitidos y estructurados bajo reglas a seguir. Lo que hay que saber es que la idea creativa no solo es superadora de lo vigente sino hasta contradictoria de lo vigente. Pienso que muchos pierden la frescura, y hasta pierden la idea.